El niño sin padre
A menudo resulta más traumática a valoración negativa que la sociedad otorga a este hecho, que la situación en sí misma, sea cual fuere el motivo de la ausencia
Las situaciones que pueden llevar a que un niño transite su infancia y adolescencia —o parte de ella— sin la presencia física del progenitor masculino, son variadas.
Como tratar al niño sin padre
No es conveniente generalizar y atribuir a esta circunstancia un valor necesariamente traumático, con repercusiones patológicas desde el punto de vista psíquico. El impacto emocional dependerá de muchos factores: de la posibilidad de la aparición de figuras sustitutas, de las condiciones familiares en que se desarrolle el niño, de su edad y de su propia estructura de personalidad.
Valga la aclaración, ya que los adultos, al connotar negativamente este hecho, a la manera de: "pobrecito, no tiene padre", otorgan una significación que en sí misma actuará como una marca para el niño.