Problemas legales con el divorcio
CUANDO UN MATRIMONIO SE ROMPE, HAY TRISTEZA Y DESASOSIEGO. LUEGO PARECE QUE TODO SE DESBARRANCA, SOBRE TODO SI HAY FRUTOS DE LA PAREJA. UNA VEZ QUE LAS COSAS TOMAN EL CAUCE DE LO LEGAL, NI ELLA, NI ÉL SON LOS MISMOS. LA VENGANZA POR TANTAS DESDICHAS, SE LLAMA JUICIO POR AUMENTOS. SEPA COMO ENCARAR ESTA SITUACIÓN PARA NO GENERAR ERRORES Y DOLORES ADICIONALES.
Si es ella la que pide el divorcio, él seguramente intentará falsear sobre su patrimonio, con el fin de darle poco o nada mensualmente. Todo vale. Desde poner a nombre de otro hasta el automóvil o falsear recibos de sueldos, donde parezca que gana miserablemente, o que lo han despedido. Pero si es él el que pide la separación, la mujer muchas veces podía llegar hasta a amenazar con negarle la posibilidad de ver a los hijos. Claro que desde fines del año pasado se ha promulgado la ley 24.270 que impide que se utilice a los menores para el cumplimiento de las obligaciones; así que este "castigo" tan común en épocas pasadas, ya no es factible.
No es raro escuchar a un hombre decir "Mi ex me está dejando en la calle". Esto sucede cuando al lado de una mujer despechada, hay un abogado inescrupuloso. Uno que acepta abultar recibos de cuotas del colegio, jardín o guardería de los hijos. También está el que llama a declarar al juzgado a los menores, para que digan lo que seguramente le hicieron estudiar de memoria.
Cuáles son los principales problemas legales que se dan luego del divorcio
De la noche de casamiento pueden quedar recuerdos de todo tipo. Desde cómo dolían los pies, hasta los cuatro juegos de veladores que recibieron de regalo. Sin embargo, muchos olvidaron que fue ese mediodía en el Registro Civil y esa noche en la Iglesia, que se comprometieron y confiaron deberes y derechos que son indisolubles al divorcio. Y aunque los sentimientos hayan cambiado, o incluso desaparecido, la manutención es un hecho sin discusión.
Los "alimentos" se fijan en un juicio paralelo al de divorcio. El fin es consensuar una cuota fija mensual, que la parte "culpable" de las causales del divorcio, debe pasarle a la otra. Lo general, es que sea el esposo el que tenga que pagarlos, y que sea complicado tanto de fijar, como de cumplir. Sin embargo, existen casos en que por imposibilidad, cambia el sujeto deudor, por un familiar directo. Cuando hay menores, todo se hace más difícil. Sobre todo porque los padres no miden las consecuencias de sus actos y sus dichos. Se vuelven enemigos. Todo vale. El que pide, y el que niega, no olvida poner a los hijos como excusa. Como cuando se priva de ver al cónyuge a sus hijos por no pagar la cuota fijada para su manutención. Entonces ellos terminan siendo los causantes, sin querer, de una rivalidad por dinero. Con o sin intención, ellos quedan expuestos a una guerra en la que no quieren ni deberían participar. Este es uno de los peligros que encierra un divorcio para los menores. Ya no se cree que el final de la mala relación de los padres "traume" al chico, sino cómo se separan. Los mayores olvidan que los siguen viendo como a mamá y papá, y que piden un cariño que no puede valuar un juez. Para evitar caer en un grado de agresión sin sentido, conviene tomar ciertos recaudos para que la separación anhelada por la pareja se realice de manera rápida y lo menos traumática posible para los hijos. Una buena idea es sentarse frente a frente, aunque sea por última vez, para llegar a un divorcio de común acuerdo, y fijar una cuota posible para él, y suficiente para ella. Si lograran hacerlo, esa es la decisión que tomaría como referencia el juez prioritariamente, y la que hará cumplir.