Bonsais de olivos
El olivo es originario de la región del Cáucaso en Asia. Es un árbol vigoroso, resistente y de madera seca, con formas curiosas que hacen que los bonsais de olivos, sean de los más populares.
El crecimiento es lento, el tronco es grueso y retorcido. Son árboles de hojas perennes, pequeñas, alargadas, y coriáceas, de color verde agrisado. Tiene flores blancas. Los frutos son verdes o negros.
El Acebuche es una variedad de olivo silvestre, tiene espinas y es un arbusto. Estas características lo hacen especialmente aptos para el cultivo de bonsáis.
El olivo admite el modelado en cualquier estilo de bonsái, pero los preferidos son los de tronco doble, cascada y el inclinado.
Características de los bonsais de olivos:
Son árboles que prefieren el sol, aunque pueden adaptarse a interiores, pero deben estar junto a una ventana soleada. Cuando les falta el sol, aumenta la distancia entre los nudos. Son especiales para exteriores.

Los bonsais de olivos pueden soportar heladas puntuales. En el invierno se los debe proteger, pero sin colocarlos en un sitio muy cálido que pudiera provocar los brotes fuera de temporada.
El olivo requiere un buen sustrato, con un buen drenaje.
Necesita más riego al inicio de la época de brotes, se reduce para los que están enraizando. Hay que dejar que se seque apenas entre cada riego.
El abono se agrega entre primavera y otoño, una vez al mes. Se comienza en primavera, se suspende en verano y se prosigue en otoño. No necesita mucho abono. No debe abonarse el olivo hasta que brote.
La poda se realiza desde primavera hasta comienzo de otoño, cuando el brote tiene 7-8 pares de hojas, se corta dejando entre 2 y 4 hojas para equilibrar su vigor. En un árbol sano, aparecen yemas nuevas y se desarrolla una nueva brotación.
Los primeros recortes de raíces se hacen junto con la reducción de copa y el trasplante. No deben podarse las ramas tiernas. Deben eliminarse los brotes de la base del tronco, para no restar savia al resto del tronco. Siempre debemos cubrir los cortes con pasta selladora.
La fijación se hace con alambre, pero evitaremos hacerlo con ramas viejas o poco vigorosas. Esta operación obliga a las ramas a tomar la posición adecuada.
El trasplante se hace cada dos años, en ejemplares jóvenes, y cada tres años en los más viejos. Debe hacerse en primavera, antes del crecimiento fuerte. Se aprovecha el trasplante para quitar las raíces podridas y cualquier otra parte seca.
El olivo se puede multiplicar por esquejes, semillas y recuperación de la Naturaleza.